
¿Y después de Semana Santa qué?
Para aquellos que aparte de descansar y estar en familia en Semana Santa, reflexionan y entran en un diálogo más profundo con Dios, les dejo este hermoso texto de autor desconocido encontrado en un papiro en el antiguo Egipto.
Hermoso para cuando queramos dialogar con nuestro ser supremo. Yo lo hice el domingo de Pascua en medio de la naturaleza y me sentí muy bien.
“Partiste y abriste mi corazón
y me llenaste de Amor.
Vaciaste tu Espíritu en el mío.
Te conocí como me conozco a mí.
Mis ojos están radiantes con tu luz.
Mis oídos se deleitan con tu música.
Mis fosas nasales se deleitan con tu fragancia.
Y mi rostro está cubierto con tu merecimiento.
Me has hecho ver todas las cosas, brillantes.
Me has hecho ver todas las cosas, nuevas.
Me has otorgado perfección y me he convertido
como el Paraíso, y al haberme convertido
como el Paraíso…mi alma, está curada.»
Si te gusta, compártelo.