Puerto Cayo, un secreto bien guardado


 

Quizás nunca has oído hablar de Puerto Cayo, en Ecuador; pero después que leas esto, estoy segura que querrás indagar más sobre este hermoso lugar que recomiendo para ir de vacaciones y por qué no, para vivir allí cuando nos jubilemos.
Puerto Cayo es un pueblo de pescadores ubicado en Manabí, Ecuador. Por tierra, a dos horas y media de Guayaquil.
Cuenta con un clima tropical y una descarada belleza paisajística. En sus alrededores se pueden encontrar montañas, bosques húmedos y secos, cascadas, senderos con una gran diversidad de flora y fauna marina y terrestre.
Lo que más me llamo la atención es la amabilidad de su gente, la tranquilidad que se respira, sus hermosas playas y la deliciosa gastronomía que se puede disfrutar a precios muy económicos.
Se encuentra una oferta considerable de hoteles pequeños, hosterías y varios restaurantes de diferentes categorías para todos los gustos.
Entre los meses de enero y abril los turistas en especial van a disfrutar del sol y la playa; entre julio y septiembre llegan atraídos por la observación de las ballenas jorobadas.
Tiene una ubicación estratégica, lo cual permite que los turistas encontremos decenas de planes y actividades adicionales para realizar a pocos minutos de allí: Qué decir del Parque Nacional Machalilla, dentro del cual se encuentran: la playa de los Frailes y la Isla de la Plata, considerada la pequeña Galápagos, donde puedes realizar buceo de superficie y grabar en tu mente imágenes que nunca borrarás como me paso a mí: nadar al lado de tortugas, peces de colores y donde se puede realizar la observación de otras especies como las ballenas jorobadas, los piqueros patas azules y las fragatas, entre otros.
 

 
Puerto Cayo es el lugar perfecto para quienes buscamos la tranquilidad y evitamos la rumba excesiva, el consumo de licor, los tumultos y las playas repletas de gente. Está hecho para los que buscamos aventura, deportes, y para quienes disfrutamos del contacto respetuoso con la naturaleza.
Los únicos dos puntos que no me gustaron fueron: la forma de actuar de algunos conductores que no respetan a cabalidad las señales de tránsito, pues las carreteras presentan muchas curvas, con lo cual se requiere tener gran precaución al conducir y el otro punto negativo fueron las basuras concentradas en algunas partes sobre la playa, que vienen de algunos riachuelos trayendo algunos desechos en su recorrido.
A pesar de esto, mi familia y yo, no vemos la hora de tener vacaciones de nuevo para visitar por segunda vez Puerto Cayo y seguir descubriendo sus alrededores. Eso sí, hay que llevar una buena cámara fotográfica, bloqueador solar y repelente. Todas las fotos de este artículo fueron tomadas por nosotros.

Infinitas gracias a todos los pobladores de Puerto Cayo que nos brindaron su gentileza y amabilidad y quienes hicieron que nuestra estadía se convirtiera en una inolvidable experiencia. ¡Hasta la próxima!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Social Media Auto Publish Powered By : XYZScripts.com