“Cada plato de comida que se desaprovecha, es un plato que hubiera podido alimentar a alguien”
¿Sabías que si tan solo nos ponemos en la tarea de recuperar la mitad de todos los alimentos que desperdiciamos o que se pierden bastaría para alimentar a todo el planeta?
Los alimentos se pierden o se desperdician en toda la cadena de suministro, desde la producción inicial hasta el consumo final.
Cuando los alimentos se pierden o estropean antes de llegar a su fase de producto final o a la venta (en las tiendas, plazas, supermercados) hablamos de pérdida de alimentos.
Cuando los alimentos son aptos para el consumo humano, pero no se consumen debido a que dejamos que se estropeen en nuestros hogares o son descartados por quienes los venden, se llama desperdicio de alimentos.
Detengámonos a pensar por un momento de cuánto dinero estamos hablando, si decidiéramos cuantificar las pérdidas y desperdicios de alimentos a nivel mundial: Mano de obra, energía, agua y todos los otros costos en que se debe incurrir para producirlos y llevarlos hasta nuestra mesa. Aparte del impacto ambiental, por supuesto.
Acciones concretas
A nivel mundial ya hay partes implicadas que están realizando acciones para reducir estas pérdidas y desperdicios.
Así que te invito a pasar de la reflexión a la acción, compartiendo ideas de cómo podemos evitar esta situación en nuestros hogares.
Yo comienzo con las mías:
- Antes de hacer tu lista de mercado, revisa en la nevera y alacena con qué alimentos cuentas aún y has una lista a conciencia de lo que realmente necesitas comprar.
- Planifica el menú semanal. Así podrás de manera ordenada y responsable hacer una lista por orden de importancia de los alimentos que necesitas comprar y que van a contribuir para que tengas una alimentación balanceada.
- Entérate de qué compras. Lee las etiquetas de los envases para que conozcas la información sobre cada producto y revisa las fechas de vencimiento.
- Aprovecha las frutas y verduras de temporada.
- Ubica los alimentos de una forma adecuada en los diferentes compartimentos de la nevera y congelador. Arma paquetes de alimentos en el congelador que se adecúen al número de raciones que vas a necesitar por día. Así no tendrás que descongelar más de lo que realmente necesitas.
- Cuando traigas el nuevo mercado, aprovecha para dejar de primeras los alimentos más antiguos cuya caducidad se aproxima.
- En la cocina, ajusta las cantidades de ingredientes de acuerdo al número de personas para quienes se están preparando los alimentos., buscando una alimentación variada y saludable.
- Busca recetas disponibles en internet para aprovechar la comida que te sobra de un día para otro. Te sorprenderás.
- En los restaurantes, si te ofrecen alimentos de cortesía y de antemano sabes que no los vas a consumir, avisa al mesero para evitar que los sirvan.
- En los bufetes sirve las porciones que realmente vas a comer.
- Si te sobro comida en el restaurante o cafetería y ya pagaste por ella, pide que la empaquen. Seguro le darás un buen uso en tu casa.
- Si sales de casa por varios días, los alimentos que estén en buenas condiciones en la nevera o alacena, se los puedes brindar a un familiar, vecino o a una institución que los necesite.
- Recicla en casa.
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